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La eco-espiritualidad es una manifestación de la conexión espiritual entre los seres humanos y el medio ambiente. El enfoque de la eco-espiritualidad incorpora una conciencia intuitiva y encarnada de toda la vida e involucra un punto de vista relacional de persona a planeta, de interior a exterior y de alma a tierra.

Consideramos que la Eco-Espiritualidad es la respuesta al sufrimiento y los problemas en este planeta.  Eco-espiritualidad significa respeto por la Madre Tierra y por toda la vida que ella ha generado y a la que ofrece hospitalidad.

Declaración de Eco-Espiritualidad

1) Por eco-espiritualidad nos referimos a una relación experimentada personalmente por un individuo con su entorno. Esta relación surge de una experiencia interna, sin ideas preconcebidas o vínculos ideológicos que la afecten o limiten, sino que se basa en el contacto individual libre con la existencia y refleja un estado adquirido de armonía interna.
Sostenemos que el desarrollo de la experiencia interna debe excluir la presencia de profetas, gurús de la revelación y otros agentes que intentan entrar en el proceso de la experiencia individual.

2) La eco-espiritualidad surge de la necesidad de vivir y expresar el estado de la realidad global, de manera consistente con todo su potencial creativo y fenoménico, en la vida diaria y en la protección del planeta.

3) Consideramos que existe una realidad global en la que todos los hombres y las cosas se reconocen a sí mismos como parte de una experiencia única que incluye tanto la vida cotidiana como una dimensión trascendente e invisible.

4) Sostenemos que el estado de la realidad global, interpretado como un nivel de existencia integral, objetivo y armonioso, puede generar conocimiento, equilibrio interno y bienestar.

5) Sostenemos que la experiencia del conocimiento interno conduce al establecimiento de una relación creativa en armonía con el entorno global. Por entorno global nos referimos a esa dimensión de participación creativa donde la interacción con la existencia es posible, tanto a nivel cotidiano como a nivel de lo invisible y lo trascendente.

6) El objetivo de la eco-espiritualidad es ayudar a lograr mayor bienestar y felicidad para los individuos, la sociedad y el planeta, con base en los principios de hermandad entre todas las formas de vida, la libertad de pensamiento y expresión y el libre acceso al conocimiento.

7) La eco-espiritualidad no se establece como una doctrina de la vida, sino como una experiencia de investigación libre y la experimentación de principios personales como una forma de adquirir una comprensión de la realidad global.

8) Proponemos una investigación libre e imparcial, con el fin de desarrollar un nuevo enfoque del conocimiento, combinando la ciencia con el espíritu. Consideramos que la ciencia y el espíritu no deben ser vistos como dos disciplinas de investigación separadas, ya que ambos están interesados ​​en comprender el mismo fenómeno que es vital para el Hombre, es decir, la existencia en todas sus formas manifiestas, ya sea que se remonten a la esencia íntima de Hombre o a la enormidad cósmica del Universo.

9) Sostenemos que la experiencia de la libre investigación que conforma la base de la eco-espiritualidad no favorece a ningún área sobre otra, sin prejuicio o parcialidad.

10) Por “experiencia de investigación espiritual” nos referimos a aquello que es perceptible en la dimensión del silencio interno. Esa es una dimensión que puede ser activada y desarrollada más allá del cuerpo y la mente, para comprender e interactuar con la realidad global en una experiencia consciente del yo y la objetividad, donde el Hombre se encuentra en sintonía con el misterio de la existencia.

11) Sostenemos que la condición de silencio interno, en otras palabras, el momento en que el nivel espiritual puede emerger y encontrar su identidad natural más allá de la perturbación perceptiva del cuerpo y la mente, puede lograrse a través de una disciplina específica de la evolución, lo que conduce al equilibrio del individuo. Como esta disciplina no es puramente empírica y es independiente de las expectativas culturales individuales, proponemos la antigua experiencia natural de la meditación.

12) Consideramos que la meditación no es solo un método aleatorio de investigación interna inventada por el Hombre, sino que representa la interpretación de un arquetipo evolutivo natural que se encuentra en la naturaleza. Se considera un verdadero laboratorio de experiencia interna, utilizando el silenciamiento del cuerpo y la mente para adquirir la condición espiritual y establecer un punto de referencia personal para poder tratar personalmente con la experiencia adquirida.

13) Sostenemos que cada individuo tiene el derecho de acceder al conocimiento en toda la extensión de la palabra y al uso libre de todos los medios para lograrlo, junto con el derecho a disfrutar de la libertad personal de creatividad y autoexpresión.

14) Proponemos establecer la experiencia de la fraternidad universal, basada en los principios de Amor, Libertad y Conocimiento, para cualquiera que elija participar, al mismo tiempo estableciendo el principio de igualdad entre los seres vivos, sin importar el género, la edad, la raza, posición social, pensamiento, tendencia sexual, apariencia, condición física, origen cultural, religión o especie.

15) Creemos en una posición no dominante para los seres humanos en la naturaleza, sino una de participación y respeto hacia otras formas de vida y el medio ambiente natural.

16) Creemos en el respeto a la vida en todas sus manifestaciones, humana, no humana, animal, vegetal y mineral.

17) Proponemos el aprovechamiento armónico de los recursos naturales, respetando el orden natural y los ciclos del entorno, así como el desarrollo compatible con el ecosistema. Esto significa no desperdiciar recursos y permitir que puedan regenerarse de forma natural de tal manera que podamos garantizar los recursos necesarios de las generaciones futuras.

18) Proponemos el estudio y la investigación de fenómenos naturales para a) comprender la naturaleza de la existencia que el Hombre habita y las relaciones humanas; b) ayudar a comprender y mejorar la condición humana.

19) Proponemos estudiar las tradiciones antiguas para familiarizarnos y mantener el contacto con las raíces culturales de la humanidad, lo que puede darnos una sensación de continuidad y valores universales para cada individuo.

20) Abogamos por la protección de los diversos patrimonios culturales de los pueblos individuales y las minorías étnicas del planeta, ya que contribuyen al patrimonio espiritual de toda la humanidad.

21) Proponemos el estudio y la divulgación del lenguaje y la cultura para ayudar al intercambio mutuo de experiencias entre los pueblos y conducir a una identidad planetaria global.

22) Consideramos que vale la pena prestar atención a los posibles signos de vida extraterrestre, con sus implicaciones éticas, sociales y culturales.

23) La eco-espiritualidad es una experiencia abierta a la experimentación compartida por cualquiera que desee adherirse a los principios establecidos en esta Declaración. Cualquier grupo dispuesto a compartir la idea puede tomar parte en la eco-espiritualidad, sin cambiar necesariamente su propia forma de interpretar y lograr los principios establecidos.

Una nueva forma de vida

Necesitamos explorar formas en que las empresas puedan servir a la humanidad en su sentido más profundo, en lugar de crear una pobreza de espíritu y un terreno ecológico baldío. Desarrollar la conciencia de que los alimentos que comemos, la ropa que usamos y la energía que utilizamos no son solo productos para ser consumidos, sino parte del tejido vivo de una Tierra sagrada. Sólo entonces estamos haciendo una relación real con nuestro entorno.

Esta profundización de la conciencia puede parecer idealista e impráctica, pero hace solo unas décadas la agricultura orgánica, que respeta el bienestar del suelo, se consideraba antieconómica e idealista. Ahora se reconoce como ambiental y económicamente sostenible.

El próximo paso es reconectarse con una forma de vida que respete e incluya tanto el alma como el suelo, y fomentar negocios basados ​​en valores que respeten tanto al individuo como al medio ambiente. Si comprendemos la importancia de estos valores y cuán centrales son para el mundo que dejaremos a nuestros hijos y nietos, encontraremos nuevas formas en que las empresas pueden apoyar estas necesidades humanas y crear un modelo económico que no solo esté relacionado con “ecología de superficie”, sino que sea sostenible para nuestro ser más profundo y para todo el ecosistema.

Tomado del Estatuto de “Ecospirituality Foundation Onlus”